Plaza de toros de Juriquilla, Querétaro diecisiete de enero del dos mil veinte.
Ante una plaza con localidades agotadas, con toros de La Estancia, se dió un mano a mano entre un torero de época, con un arte inigualable y un torero de raza con mucha casta.
Con el que abrió plaza Morante de la Puebla, un toro con poca transmisión y poco recorrido, con el que nos dejo disfrutar varios lances con el capote, largas clásicas inigualables y medias verónicas con su particular sello. Con la muleta no tuvo opciones ante el astado. Tras pinchar varias veces, le sonó un aviso y finalmente descabello al toro de La Estancia.
En su segundo de la tarde Morante de la Puebla, se topo con un toro con poca fuerza.
Nuevamente salió a lucirse con el capote, buscando la embestida del toro. En éste segundo, dejo al público emocionado con unas verónicas muy templadas y quites con “Caleserinas”,rematando con el “Manguerazo de Marialva”.
Con la muleta, comenzó con pases por alto. Nos regaló una primer tanda por el lado derecho logrando derechazos de calidad. Media estocada tendida, división de opiniones ante el público.
En su tercero y último, Morante de la Puebla se encontró con un toro muy alegre de salida. Recibió de rodillas y dio varias verónicas llenas de arte, de las que parecen detener el tiempo.
Lamentablemente, antes de la puya, el toro dio una vuelta de campana, lo que le hizo perder un poco el recorrido.
Saliendo del caballo, Morante de la Puebla ejecutó el galleo del “Bú”, haciéndonos recordar al icónico Joselito “El Gallo”.
Abrevió con la muleta al ver que el toro había perdido fuerza y recorrido. Estocada caída que hizo doblar al toro y el público le brindó una ovación.
Toca el turno de hablar de Joselito Adame, quien salió sediento de triunfo.
En su primer toro, falto de recorrido, con fuerza muy medida nos regaló verónicas bien templadas y quites por “Chiquelinas” bien ejecutadas.
Con limitadas embestidas por el lado derecho y muy bruscas por el lado izquierdo, el toro fue de menos a más.
Logró enganchar por la derecha al toro en su segunda tanda. Dejo ver su buena técnica y estilo toreando por “Dosantinas” y “Manoletinas”. Cerrando con derechazos en los que llevaba la mano muy baja. Pinchó en tres ocasiones y mató con una estocada trasera y tendida, después de un aviso. Lo que lo privó de cortar una merecida oreja.
Cuarto de la tarde, segundo en turno para Joselito Adame, un toro alegre, que transmitía.
Lo recibió con “Faroles” de rodillas pasando a “Verónicas”.
En el tercio de varas, Joselito nos sorprendió al subirse al caballo para picar de buena manera a su astado y un “tú por tú” en los quites por “Chiquelinas” tanto Morante como Joselito. Joselito nos sorprendió nuevamente de manera muy grata al invitar a Morante a banderillar. Éste fue el momento más emotivo de la noche, nos regalaron minutos de máxima expresión artística, valor y entrega. Compañerismo en el ruedo, al finalizar gallaron al astado de la Estancia para culminar un momento que quedará en el recuerdo de todos los aficionados presentes.
Joselito dio inicio a la faena con muleta de rodillas y nuevamente derechazos con la mano baja.
Una faena muy completa por ambos lados. “Naturales”, cambios de mano, “Molinetes” y momentos de mucha torería del gusto del público de juriquilla.
Pinchando en cuatro ocasiones y logrando dar una estocada trasera y caída con la que cayó sin orejas para el matador
El mejor lote fue para Joselito, siendo el sexto merecedor de arrastre lento.
Lo recibió de rodillas con un par de largas cambiadas que gustaron al público.
En el tercio de varas el toro recargo y recibió un puyazo bien señalado.
Saco a Morante de la Puebla al tercio para brindarle muerte de su último toro.
Con la muleta se dejo ver con largas tandas de derechazos muy a su estilo, dejándose ver con bonitos adornos y pases de recurso.
Mató de estocada delantera y caída pero de efecto letal. El público pidió la oreja y el juez otorgó la segunda lo que lo convirtió en el triunfador de la tarde.
Una noche de mucha expectativa, de un mano a mano entre dos grandes que nos dejaron disfrutar una noche de arte y raza.
Mariana Fraga Louceiro










