Crónica | Feira de Cali – Un Milagro

Un Milagro

  • 25 de dezembro de 2022, Colômbia
  • Feira de Cali, 1º Festejo
  • Novilhada
  • Novilheiros: Juan Gómez “Dinastía”, Anderson Sánchez e Felipe Miguel Negret
  • Ganadaria: Paispamba


El toreo es en sí mismo un milagro, no de otra forma puede explicarse que el hombre sea capaz de crear arte a partir de las embestidas de un animal poderoso y fiero como el toro de lidia. Y hoy por hoy, dada la ruda guerra de antitaurinismo y prohibicionismo que campea en todos los terrenos sociales y políticos, también es un milagro que se abran las puertas de
las plazas de toros para celebrar festejos taurinos.

Durante este año, como ya es costumbre desde hace lustros en Colombia, cursaron varios proyectos de ley y de acuerdos municipales y ordenanzas departamentales, que buscan acabar con la tauromaquia, o bien deformarla o limitarla. Por fortuna, ninguno de ellos ha logrado el objetivo, pero lamentablemente cada vez se acercan más. Por eso, cuando ayer sonaron clarines y timbales para anunciar el inicio de la novillada de la feria de Cali, esos sonidos taurinos tuvieron notas sobrenaturales. No había duda de que correr novillos el 25 de diciembre en Cali, teníamucho de milagro.  

Fueron seis bellos novillos toros de Paispamba. Bellos por sus pelajes variados, entre negros y castaños y un jabonero. Y aunque algunos parecieron más escurridos que otros, también fueron bellos por sus estampas de toritos serios, bravos y nobles. El primero fue manso; el segundo, alegre y fijo; el tercero, serio y bravo; el cuarto, noble; el quinto duró poco y el sexto, quiso dar más pelea de la que le ofrecieron con capotes y muletas.

Ante esos animales, Juan Gómez “Dinastía” porfió con un animal que se resguardó en las tablas. Dinastía intentó ligar pases por ambos pitones, pero el novillo aprovechaba cualquier resquicio para huir. El novillero mató con dificultades y se alargó, sin que hubiera sido necesario, la lidia del primer novillo de la tarde. En el cuarto, un buen par de verónicas y un vistoso quite con el capote fueron el preludio de una faena llena de buenas intenciones, pero sin ritmo y consistencia. Mató con facilidad, sin embargo, la actuación en conjunto no tuvo brillo suficiente para ser objeto de algún premio.

Anderson Sánchez, que el año pasado triunfó en Calial indultar otro novillo de Paispamba, se echó de rodillas y ejecutó tres largas cambiadas al novillo jabonero de la tarde, que hizo de segundo del festejo. Derechazos buenos, largos y mandones y una estocada efectiva fueron razones suficientes para que le premiaran con una oreja. En el quinto de la tarde, anduvo menos acoplado con el capote y la muleta y aunque certero con la espada, solo le alcanzó para dar una vuelta al ruedo.

Felipe Miguel Negret debutó como novillero con picadores y acusó su falta de experiencia. Las manos recogidas en cada lance y los pases sin mando y sin dar salida a los novillos estuvieron a punto de ocasionar varias cogidas. Por fortuna, en el único embrollo que tuvo salió sin ningún daño físico. Dejó dos estocadas efectivas, pero ninguna de sus faenas tuvo pasajes destacados.

Volvimos a Cañaveralejo. Volvieron a saltar animales de lidia al ruedo. Se desplegaron capotes y muletas y es esa la circunstancia más trascendental de esta feria de Cali, que con acierto llamaron Feria de la Libertad, pues es un milagro que todavía podamos ver correr toros en Colombia.

Fotos: Tauroemoción Colombia

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